Nuestra participación en esta iniciativa fue posible gracias a Mingas por el Mar, liderada en ese momento por nuestra cofundadora Ericka Carrera. Desde la obtención de permisos hasta la organización de limpiezas y la movilización del apoyo comunitario, nos comprometimos plenamente para lograr el éxito del proyecto.
Esta colaboración bilateral ayudó a consolidar a Mingas por el Mar como una de las ONG más fuertes en Santa Cruz, basándose en su ya significativo impacto en el continente ecuatoriano. Nos enorgullece haber trabajado junto a una fundación tan dedicada y, como empresa, seguimos abiertos a colaborar con ONG que compartan nuestros valores y estén genuinamente comprometidas con la conservación, el desarrollo y la protección de Galápagos.